domingo, 24 de junio de 2012

 



En mi oficio o mi arte sombrío...

 

 En mi oficio o mi arte sombrío

ejercido en la noche silenciosa

cuando sólo la luna se enfurece

y los amantes yacen en el lecho

con todas sus tristezas en los brazos,

junto a la luz que canta yo trabajo,

no por ambición ni por el pan

ni por obstentación ni por el tráfico de encantos

en escenarios de marfil,

sino por ése mínimo salario

de sus más escondidos corazones.

No para el hombre altivo

que se aparta de la luna colérica

escribo yo estas páginas de efímeras espumas

ni para los muertos encumbrados

entre sus salmos y ruiseñores,

sino para los amantes, para sus brazos

que rodean las penas de los siglos,

que no pagan con salarios ni elogios,

y no hacen caso  alguno de mi oficio o mi arte.

 

                                                            Dylan Thomas.

                                                                                             Versión de Elizabeth Azcona Cranwel

 

                                                          


lunes, 7 de mayo de 2012


                                         


Ajuar Funerario.
 Fernando Iwasaki. Editorial Páginas de espuma. 2004. Madrid.


Hay que ser raudo cazador del detalle, domador virtuoso del sarcasmo para contar así, con guante de esparto pero guante blanco. Iwasaki nos sumerge en la oscuridad de sus personajes disfrazando de aparente sencillez una prosa muy trabajada. Es capaz de mostrar la maldad absoluta a través de los ojos de la inocencia o de vestirnos valiéndose de la primera persona, con la piel del monstruo.

Con guiños de lector voraz del género, de cinéfilo y espectador no inmunizado de telediarios, que se adivinan a través del estilo coloquial, breve, y siempre certero.
El miedo, no sólo brota de lo inesperado, el miedo también puede surgir de lo habitual.
Todo el mundo conoce a la perfección los ruidos de su casa, el zumbido de la nevera, los crujidos de la madera que se ensancha, el tic-tac de un reloj en la madrugada…
Sonidos que por cotidianos dejamos de tener en cuenta hasta que sumergidos de lleno en la lectura, acaban por sobresaltarnos.
Esto es lo que ocurre con Ajuar Funerario. Algunas historias son ecos de leyendas urbanas, otras bien podrían ser el contenido de un programa truculento de casos reales. Bocados de pesadilla, exquisitamente macerados en humor, melancolía, y fiereza , extrañas combinaciones que sólo puede concebir un contador de historias nato.
 Alguien con un tono personal, que demuestra en cada relato como el terror, hay que interiorizarlo, batirlo en el estómago para dar con los ingredientes que consigan la contención del aliento hasta llegar al punto y final del relato.

 Están advertidos: si abren las páginas de Ajuar funerario a la luz de una lámpara de noche, puede que cada crujido de la madera sea el sonido de unos pasos que se aproximan.
















domingo, 29 de abril de 2012

Hambre de flores


Dos voces voraces hacen 
una misma voz conjurando.
Mordiscos al aire,
hambre de flores, hambre.







Los jardineros del papel:

Diego Álvarez (Horacio Oliveira).http://laultimavezqueterobeparis.blogspot.com.es/
y Susana Del Llano.

sábado, 14 de abril de 2012


La apuesta por la cultura, alejándose del ámbito comercial de los best sellers, es un riesgo que corre la gente valiente que ama los libros. Pasión que se traduce en la disposición de las estanterías, donde cada ejemplar te mira de frente invitándote a abrirlo, a respirarlo y a llevártelo a casa.http://lalibreriadebolsillo.blogspot.com.es/ es además un espacio vivo para compartir y participar de esta pasión.
Ayer, nos cedieron este cálido entorno para presentar el nº5 del letra y puñal fanzine,
Jesús Palacios ejerció de inmejorable maestro de ceremonias , un lujazo.
Gracias por hacer posibles estos encuentros y a tod@s los que asistieron, a tod@os los que leen y compran el fanzine y hacen que sea posible seguir publicando y guerreando.

Tres poemas, tres serpientes.

miércoles, 11 de abril de 2012


Este viernes los soldados de tinta volvemos a la carga.
Contamos con Jesús Palacios como maestro de ceremonias para abrir fuego.
¡Nos vemos en Gijón!.

lunes, 9 de abril de 2012


No necesitas la luz encendida para guiarte a través de las tierras del sur.

Tori Amos.

Los poetas son una especie de reptiles. Un poeta se parece tanto a una serpiente…


Cuando hay sequía, los poetas se deslizan despacio para sentir bajo el vientre la humedad de la tierra, la tinta fría, el corazón caliente. Entre la hierba, silentes no necesitan la luz encendida para guiarse a través de las tierras del sur.

Salen las noches de luna sin despegar los párpados para recoger al alba las gotas del éter prendidas en sus escamas.

Luego están los venenos y los antídotos que también son venenos donde la diferencia reside en la mezcla.

Los poetas son dulces y son amargos al mismo tiempo, son rojos, son azules, son verdes y son negros. Son del color del tono de las palabras y de los silencios.

Los silencios….



Son el escondite de los poetas. Porque una vez que se empieza a verterse, es como un vicio y es un peligro. Las consecuencias son impredecibles, tanto puede salir por la boca un veneno como un antídoto. A veces , el sabor de uno u otro apenas se distingue.

Susana Del Llano.

miércoles, 4 de abril de 2012


Unos cuerpos son como flores,
otros como puñales,
otros como cintas de agua.

Pero todos temprano o tarde
serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden,

convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre.



Luis Cernuda, Los Placeres Prohibidos

martes, 27 de marzo de 2012

Volans




Nunca somos conscientes de empujar

la tierra cuando caminamos.

Criatura a merced de las fases de un satélite

con el peso exacto que desaloja en un fluido.

Recipiente de energía mecánica,

y movimientos reflejos.

¿Acaso alguien cuenta los pasos

los latidos, los silencios?.

Apenas nadie se detiene a contarlos,

hasta que llegan los terremotos

sacudiendo cimientos de hueso.

Si tiembla el suelo, aprovecha

el impulso para el salto.

Vamos, que las alas pueden de sobra

con el peso de tus zapatos.

¿No me crees?, hazme caso,

no hace falta que te ates los cordones

ponte de puntillas y abre los brazos.

¿Sabes que hay peces que pueden

galopar el aire,

desafiando escamas y leyes,

para dormir al raso, bajo las estrellas?.

¿cuál es tu excusa de vertebrado

para no intentarlo?

¿por qué coleccionas piedras

si en los bolsillos caben mejor

recuerdos para fabricar viento?

Susana Del Llano.

lunes, 19 de marzo de 2012

Perfil. Román fernández Crespo.


Si han definido las ideas como corazonadas, a la unión de dos ideas podríamos definirlas como un latido. Al menos eso es lo que me propuse al contemplar la litografía de Román Fernández Crespo y casi ser capaz de palpar las historias que los claroscuros dejaban flotando en el aire, como mariposas en blanco y negro.

Me las llevé a casa, junto con la nube de palabras que desataron, para intentar acompasar el latido .Un latido que así suena:



Perfil

En piedra firmaron

los trazos de tu silueta

pulsos de tinta, con las sombras.

Por eso, codicia y cerca

la oscuridad , tus claridades,

te ronda, te araña y se repliega

en las fronteras de tus contornos.

Aprovechando la penumbra

tu perfil asoma,

se habrá colado en el papel,

la textura de tu alma.

Se habrá colado,

y caprichosa juega

a encender y apagar luces.

Alumbra los misterios

de cada arañazo

un color o una ausencia,

matiz por cada surco,

susurra si te acercas,

cadencias en blanco y negro,

en negro y blanco ,si te alejas.


Susana Del Llano.


Todo un placer compartir con el Ejército de la letra impresa y los artistas de http://www.localizarte.es que nos dejaron dar voz a sus corazonadas y nos cedieron un cálido espacio para compartir latidos.Lucía Falcón ejerció de maestra de ceremonias de una anarquía artística acompasada que tuvo una grata acogida.

Repetiremos, seguro.

sábado, 10 de marzo de 2012

Incontables.


No se puede confirmar

el tacto del humo,

sin embargo,

el aire se mide en latidos.

En la profundidad con que se clavan

las uñas en la mano es posible,

medir los surcos del anhelo.

La distancia es otro ángulo de la luna,

desde tu ventana o la mía, así se mide,

el espacio; un desliz entre párrafos.

La razón se vuelve escalofrío

si la intensidad es un argumento.


Mi cuerpo mide poco más de metro y medio.

Es de lo poco que a estas alturas

puedo afirmar,

con la misma seguridad

con la que afirmo este vértigo.


Susana Del Llano.

miércoles, 7 de marzo de 2012


Despertaron tras la fiesta, con la resaca del alcohol y los cigarrillos latiendo en las sienes. En la boca, los restos de una canción de humo.

Cantado, es lo único que recuerdan, se fueron quedando dormidos, cada uno con el sabor de una melodía diferente en los labios.

Se miraron despacio unos a otros, buscando en el fondo de las pupilas los recuerdos, que habían perdido horas antes.

Si hubiera habido algún católico en la sala, probablemente hablaría de maldición, de castigo divino, véase profanación de lugar sagrado para fiesta pagana, concretamente la más pagana de todas, la que celebra el recubrimiento de los huesos como un día lo celebrarán con nosotros los gusanos.

Ninguno pensaba en aquello como una condena, ni mucho menos. Al fin y al cabo, aunque pocos lo confiesen, nadie es la misma persona durante todo un día, ni quiere serlo. Tampoco ninguna ciudad es la misma ya que dicen, son las personas las que hacen las ciudades,

Por eso mucho antes de abrir la puerta, supieron donde se encontraban. Por eso y por la colección de muñequitos de trapo que parecían alfileteros dispuestos sobre el altar, vestidos exactamente igual que todos ellos.

Se guardaron las preguntas en los bolsillos de sus nuevos trajes. Sirvieron un río de Bourbon, dejando que el jazz envolviera sus tobillos.

Él, apoyado en una esquina, con medio cuerpo oculto por la penumbra, la miraba solapado bajo el ala del sombrero.

Ella, sabiendo que esta vez estaban en la ciudad adecuada, caminó decidida a envolverse con él en la penumbra.

Después de todo, aquella podía ser la última noche y siempre había querido pasear a orillas del Mississippi, en tono sepia.

Susana Del Llano.

jueves, 16 de febrero de 2012

Mil quinientos interrogantes.



Para que me sientas respirando en cada uno de tus poros, fabriqué un pincel con las hebras más suaves que pude encontrar entre mis cabellos. Llevo años guardando gota a gota en un tintero palabras sin aristas, para deslizarlas como una canción sobre tu espalda.

Entonces no sabía para quién las guardaba, si es que hasta los actos más inútiles encuentran su porqué, aunque arrastren consigo otros mil quinientos interrogantes.

Voy a cubrirte de certezas, realidades con trazo firme vistiendo, si te dejas, cada una de tus costillas y pliegues, enmarcándote en plata el ombligo para no perderme y seguir girando en tus espirales.

Llevarás una hermosa historia en los hombros para cuando te sientas caer. Bastará para desplegarla un poco de fe y no mirar al suelo.

Susana Del Llano.

martes, 14 de febrero de 2012



Asesinato.
(Dos voces de madrugada en el Riverside Drive)



¿Cómo fue?
-Una grieta en la mejilla.
¡Eso es todo!
Una uña que aprieta el tallo.
Un alfiler que bucea
hasta encontrar las raicillas del grito.
Y el mar deja de moverse.
-¿Cómo, cómo fue?
-Así.
-Déjame, ¿de esa manera?
-Sí.
El corazón salió sólo.
-¡Ay, ay de mí!.

Federico García Lorca.


lunes, 13 de febrero de 2012

Amselm Kiefer.



Raíces y alas. Pero que las alas arraiguen
y las raíces vuelen.

Juan Ramón Jiménez.

martes, 7 de febrero de 2012






Llegó la hora de:

El baile de las sombras.

Noche cerrada, un escalofrío de sudor helado se desliza por la espalda. Ningún rastro de pesadilla prendido entre las sábanas. Las pupilas de tu gato brillan con fiereza en la oscuridad, acostumbrando las tuyas lo descubres como una estatua egipcia mirando las sombras, mientras el escalofrío se repite alcanzando intensidad de espasmo.

Un bufido dispara todas tus señales de alerta, enciendes la luz y por el rabillo del ojo se te escapa un movimiento más rápido que un pestañeo, a él no y salta en pos de algo invisible como un león defendiendo su territorio.

Vuelve con la derrota en la mirada preguntándote con esa forma envidiable de lenguaje felino ¿por donde entró y como llegó hasta el salón sin hacer ruido aquello que tú no viste?.

La luz del día hace caricaturas de los terrores nocturnos. Por si acaso te prometes cambiar tus lecturas al filo del sueño.

Noche cerrada, un escalofrío de sudor helado se desliza por la espalda., una estatua egipcia a los pies de tu cama que bufa saltando hasta el escritorio, el bufido se transforma en un prolongado, estridente y aterrador, gemido.

La pantalla del ordenador se enciende y llega el sonido del teclado hasta el rincón entre pared y cama donde te has hecho un ovillo de temblores.

Cuando cesa el sonido sabes que no hay más alternativa que acercarte.

Manchando la pantalla un renglón reza: Noche cerrada, un escalofrío de sudor helado se desliza por la espalda….

Susana Del llano.





Empecé a teclear lo que quería fuese un relato de terror, debe ser que a la luz del día se hace difícil. Habrá que esperar a que oscurezca mientras se aprenden:

Lecciones felinas para humanos.


Un gato se adapta pero nunca se deja domesticar. Con ellos no se puede aplicar aquello que dicen ocurre con los perros, que acaban pareciéndose a los dueños.
Con un gato sucede al revés, el dueño, llamémoslo así por decirlo de alguna forma, es quién acaba por adoptar o acentuar comportamientos felinos.

De esto una se da cuenta al sorprenderse pegando saltitos para alcanzar un bordillo o al pasar desafiando el límite de los objetos, sólo por comprobar que basta una suave ondulación en el último momento, para esquivar el choque.
Observando a un gato se aprenden cosas como el movimiento del tiempo bala.






Como humanos que somos la mayor parte de los días, hay conductas gatunas que nos erizan la piel. Cuando un gato se queda observando el vacío, el humano se pregunta que es eso que mira y no eres capaz de ver, y por qué después, con esas pupilas dilatadas busca en las tuyas respuestas.
Porque los gatos hacen esas cosas constantemente, hablan con la mirada, piden permiso, leen tus límites, emociones, se anticipan a tus intenciones antes que una misma.
Cuando no quieren mirarte sabes que o bien están enfadados o que aceptan la culpa con elegancia.

Todo lo escriben sin borrones en las pupilas y te miran directamente, como deberíamos hacer todos, en lugar de caminar contando baldosas, siempre y cuando estas no sean de color amarillo.

Susana Del Llano.



domingo, 5 de febrero de 2012

Delicatessen.



Una porción para saborear de un gran poema.


Permíteme la duda


Un día la tierra
o quizá fue una noche
franqueó las leyes
que rigen el universo
y tiró del freno de mano
de la gravitacion universal
preguntando a cada planeta
el por qué de este baile
el por qué no parar
e intercambiar las órbitas.

Una noche una nube
o quizá fue un día
franqueó las leyes
que rigen el clima
y tiró del freno de mano
de la física
preguntando a cada gota
el por qué siempre caer
el por qué no girar
e inundar la luna.

Y la vida. Sergio Sánchez Taboada.

sábado, 4 de febrero de 2012

Noche de recital y canapés literarios.



Anoche pasamos una cálida y dulce velada en el Sol Y sombra, guarecidos del frío siberiano.
Metí un poco de nieve en uno de los poemas.





Un incendio bajo la nieve.


Estoy perdida sin ti desde que sé
que tus manos han de ser como versos,
llamas y alfileres de hielo a la par,
surcando la piel
conjugando verbos en la dermis.

Perdona la osadía si hierro la intuición,
hazme un favor, hazte el tonto, no lo desveles
me bastará saber que se puede
provocar un incendio bajo la nieve,
que duermo ,soñando ,rugiendo, latiendo
aletargada, no es,
no es sinónimo de congelada.

Si acierto… si acierto estoy perdida, perdido tú, conmigo
dile entonces a tus labios muy, muy bajito,
que me deben besos de fuego
y no pienso, repito, no pienso,
aunque me pierda y te pierdas, perdonárselos.

Susana Del Llano.

jueves, 2 de febrero de 2012

Pronóstico del tiempo para el viernes.



Mañana va a nevar en Oviedo.
Dentro del Sol y sombra también habrá ventisca y copos suaves, para todos los gustos.
Se recomienda abandonar la pereza del sofá y las mantas por un rato, que no es lo mismo ver la nieve tras el cristal.Bastará con abrigarse bien, un lugar acogedor y buena compañía para disfrutar del invierno.

PD: tenemos preparada una dulce sorpresa para lxs que se aventuren a salir del reino del sofámantapeli y se pasen por el Sol y Sombra.

martes, 31 de enero de 2012

Los onironautas y el efecto mariposa.


Es el viento negro- replicó tristemente-. Se tiene la impresión de que hay que hacer algo, pero no se sabe qué.

Olalla. Robert Louis Stevenson.






Me ronda la cabeza una idea tsé-tsé y no sé no sé, como taquigrafiar su vuelo.
Podría llamarla así, Viento Negro y empezar contando como se cuela entre las rendijas de los muros donde ni una hormiga diminuta encontraría alojamiento. Hace retumbar el vidrio de los cristales, burlando la guardia de las contraventanas, haciendo bailar los visillos con su mano enguantada. Llega hasta el escritorio para soplarme la nuca y reírse de quién pretende esbozar en la vigilia, lo inefable de un sueño con un lápiz mal tajado.
Acabo de darme cuenta del error, no puede llamarse viento negro porque ése no es el color de tus pestañas.

Susana Del Llano.

lunes, 30 de enero de 2012

El mapa del tesoro.





Todos recordamos ese libro que nos enseñó a navegar entre hojas, a cambiar el color de la tinta por el de las aventuras que iban flotando en cada párrafo, enseñándonos a mecernos al ritmo de las palabras.
Para mí como para tantas y tantos, fue La isla del Tesoro, de Robert. Louis Stevenson.

Las tardes de invierno se hacían largas, me cansaba pronto de jugar y el torbellino de energía infantil sin límite que era no encontraba con qué desbordarse.
Entonces mi abuela liberó el mar de una estantería, colocó dos sillas frente a la cocina de carbón y empezó a leer en alto o a hacer magia, que viene a ser lo mismo que detener el tiempo y enmarcarlo con tapas duras.
Recuerdo como sonreía al ver mis ojos abiertos de par en par, no quería interrumpirla ni siquiera con un pestañeo.
Después de un rato, me alcanzaba el libro, atizaba el fuego, se ponía a coser escuchando las voces que inventaba para cada personaje, mientras la cocina se iba llenando de piratas.

No recuerdo las veces que lo leímos, quería memorizar cuanto pudiera, sabiendo que allí estaba el mapa del tesoro.
Creo que nunca llegué a decírselo, pero estoy segura que mi abuela siempre supo, que fue su voz la que abrió el cofre.

Susana Del Llano.

sábado, 21 de enero de 2012

Dos canciones y un fantasma de hojalata.


il y'a des chances que rien n'bouge
ou elle va cet ombre ?





Un fantasma de hojalata.

He condenado las sílabas de tu nombre, atándolas en un suspiro de lengua pastosa, como la sed del que no se levanta a beber, por no cortarle las alas al sueño, mientras va dejando que dos pronombres, escalen como arañas por la garganta

Estoy cavándoles entre líneas, una sepultura en el aire, soltando el cabo de esta página, que pesa sobre la mesita igual que un fantasma de hojalata.

A menos que con tus labios, los que no son de papel, decidas atarte a los míos, enterraré esta mentira en el fondo.
Esta es la conclusión más lógica, porque una verdad así, debería quemarnos las manos y la garganta.

Susana Del llano.

jueves, 19 de enero de 2012

Alquimia y costura.






Con la certeza de los imanes te invoco, con todo el lenguaje no articulable que conozco y que me invento sobre la marcha, a veces, incluso salen cosas hermosas de las mazmorras, ¿quién lo diría? ése eres tú, probablemente, girando el timón de mis manos, estas a las que tanto les gusta coser criaturas con retales siniestros.
¡Que peligro entraña la costura!, escribir, coser...

Palabra de bruja, pensaba yo también, que se trataba de lo primero ¿qué clase de hechizo tornó la pluma en aguja de coser piel humana?.
¿Qué ingrediente se coló en la retorta alterándo(nos) el resultado?, haz memoria, quizás trajiste mandrágora por jengibre o no cayeron en la marmita, las espinas de la rosa de los abismos, no me lo explico. Mira que he(mos) leído sobre fenómenos de posesión ficciónica. Un arquetipo, el personaje que se niega a la muerte que el autor piensa darle ¿para qué sirve tanta lectura, tanto mito?, si no sabemos o no sé (como tampoco sé en que persona escribo) quién de los dos es Prometeo.

Lo enrevesado del asunto es que no es un personaje, son dos pronombres con mil disfraces o es una historia que esperaba ser nombrada para existir sin ser o ser sin existir.¡Véte tú a saber!.
La cuestión es que está vivo, se alimenta de pulsaciones, roba letras, se fuma mis cigarrillos y te filtra en mi sangre.
Ahora tengo que dejarte asomar cuando te apetece y que te pelees desnudo con el resto de alter- egos que me viste.
Lo siento, pero no pienso devolverte la muda, al menos por ahora, es suave, caliente y de mi talla.

Susana Del Llano.

martes, 17 de enero de 2012




Laberintos de Kinestesia


En un laberinto, escondido como un secreto guardamos el equilibrio, como si la estabilidad dependiera del peso de la voz, cuidando que el tono pese lo que pesa una flor, para no inclinar demasiado la balanza hacia los barrancos de la derrota.





Bailando de puntillas, es pura contradicción que el giro lo conduzca la cabeza, todo ese ruido de los sentidos desordenados, el zumbido de una vibración sostenida por alfileres de anhelos con rima asonante.

El vértigo, el vértigo es el eco devolviendo resonancias, buscando marcos de papel en pentagramas, por esta manía atroz de traducir notas a tinta, atentados de poeta en laberinto que desafina, que araña, que rasga hasta la distorsión y la afonía el viento.

Máquinas orgánicas transcribiendo señales de sensación a lenguaje electrónico, con toda esa energía que sólo podemos transformar constantemente ¿por qué no me daría por aprender solfeo en lugar de danza?, y así no marearme, ordenar el sonido en una escala sin notas discordantes, llenar los huecos con latidos para que no arañe el eco, al intentar encerrarlo en una caricia.

Aprender a tararear sin despegar los labios, sabiendo que existe una canción que se canta a dos voces pero siempre se escucha a solas y de lejos.

Susana Del Llano.

miércoles, 11 de enero de 2012

Te llevo bajo mi piel.

“El sentido del tacto aporta la posibilidad de llegar al mundo de lo tangible, a través de las percepciones táctiles se nos muestra la realidad y la noción del mundo exterior, por consiguiente la diferenciación de los objetos que están fuera de nosotros.”

Desarrollo sensorial; Desarrollo cognitivo y motor.





¿Qué pasa cuando alguien, se mete debajo de nuestra piel, debajo de esta realidad de cuero que somos y nos protege de andar por ahí en carne viva?
.
Nadie puede tocarse el corazón aunque sepa el lugar exacto donde se encuentra, aunque lo sintamos latir, galopar a veces, encogerse…
Cuando alguien se mete bajo nuestra piel acaba por diluirse en la sangre. Se acaba o se empieza por ser cuatro ojos, cuatro oídos, un millar de pensamientos encadenados , unas manos en paro, una piel huérfana de caricias , un yo sin nociones , sin los límites de tu cuerpo, sin el nosotros que encierra el tacto.

Mañana preguntaré en la farmacia si venden parches para dejar de fumarte cada vez que respiro.




Susana Del Llano.

lunes, 9 de enero de 2012

Un vampiro en mis geranios.




Suele ocurrirme al revés, primero la historia y luego el título. Esta vez, me asaltó el título y se quedó agazapado, esperando una noche de luna como esta.
Hablé entre vinos de la historia atascada y quedé debiéndola a José Havel, que tiene la habilidad de empujar a los retos. Otro amigo, Diego Medrano,discípulo del martirilogio constante, muy caballeresco él, me lanzó un guante envuelto en una extraña felicitación navideña :¿es el vampiro con cara de gitano o el gitano con cara de vampiro?,le sigue una larga divagación que no reproduzco.

Para los dos y para el resto del equipo de transfusiones:


Un vampiro en mis geranios.

Abrí el balcón para regar las plantas, reparando en unos ojos rojos y diminutos contenidos en una sombra. Acostumbrando la vista a la oscuridad (tiempos de crisis, recorte de alumbrado público), discerní un murciélago chiquitito entre mis geranios.
Entra, le dije (demasiadas películas de vampiros), juro que aquellos ojos me miraron y diría que perplejos si se le puede atribuir esa cualidad a los ojos de un murciélago, tengo mis dudas. Aparté la vista para arrancar unas hojas secas de otra maceta y aquellos ojos ya no estaban.

Dentro, tirada en el sofá, encendí un cigarillo, apurando las caladas como quién apura bocanadas de orgasmo.

Fumadora, perfecto, uno de los placeres que añoro, tu sangre me sabrá a gloria.

Volví la vista a la esquina y el murciélago de ojos rojos mutó en un vampiro alto, moreno, agitanado de ojos verdes con vetas de rojo.

Podías gritar, correr para que te persiga, tratar de huir en vano, pero al menos inténtalo,¡coño!,¡ sorpréndete, que se yo…¡y encima te ríes!, ¿seguro que eso es un cigarro?, yo de drogas paso.

Debería decirte que sí para que te vayas, ya que te invite a entrar, tendré también que invitarte a algo y ambos sabemos lo que bebes.

Así?, ¿ya está?, ves un vampiro materializarse en tu salón y ¿no tienes nada que preguntarme?.

¿Cómo te llamas?

Federico, no es mi verdadero nombre, ése ya no lo recuerdo. Leí a Lorca , se metió bajo mi piel y preferí arrancarme el nombre.

¿Sabes cómo malvivo?, le pregunté, soy escritora y mis ficciones, chupan lo que queda de mi sangre , la que no se lleva el banco, todas las noches, el resto se me derrama en los versos, que van directos al cuello, como los de Lorca, por ejemplo ,algunos litros los malgasto en quimeras, otros los comparto en transfusiones recíprocas con mis colegas de la pluma y las pasiones de tinta. ¿Quieres la que queda?, poso agrio, no vale la pena.

Voy a tomarme un chupito con tu vecina, vuelvo volando, ¿me leerás algo'.

Puede que hasta te escriba una historia.

Susana Del Llano.

domingo, 8 de enero de 2012

La cuarta dimensión de la hoja en blanco






Hacer y deshacer a golpe de pluma, a tormenta de ideas, a huracán de versos.
Sastres de ficciones vistiendo esqueletos humeantes, recién salidos del armario de las pesadillas o de los sueños, nunca se sabe.
Crash, crash, el estallido explotando entre las manos, como un relámpago, suficiente una milésima de segundo, para temblar elevado a infinito, más que suficiente. Darle la vuelta al forro de la vida, coserse la sombra para que no se pierda confundida entre el serse, y el no estarse quieta para no ser nunca una.



La que caza destellos y les pone nombre cuando se queda a oscuras, la que se sienta a la mesa y escribe: Érase una vez la que vive en un castillo, la serpiente de escamas de estilete, Érase una vez el reino de las nieves y Érase un vampiro entre mis geranios, y un mundo microscópico en una pelusa, con millones de habitantes, con sus millones de historias escondida en una esquina.
El Big-bang silencioso en las pupilas, el código morse de las pestañas, el león albino y la fiereza bajo el pelaje de los anodinos, el licántropo etílico, el Frankenstein de hojalata, Érase la bruja del oeste haciendo caldo con todos ellos, hirviendo el puchero de los disparates, vamos a contar mentiras tralará, te voy a contar un cuento, el de la vendedora de fósforos, el de la cenicienta al teclado, el de Alicia en el laberinto de tinta china. Érase todo esperando, latiendo, retumbando bajo una hoja en blanco y una dimensión temporal, un umbral paralelo que se abre al llegar a casa y cerrar la puerta y colorín colorado, la historia interminable

Susana Del Llano

viernes, 6 de enero de 2012

¿Incendios o cortafuegos?


Palabras atan tambores en el tablero, pero que fácil en invierno escaparse de las casillas del mundo, blanca, negra, blanca, ¿sabes el color que pisas bajo la nieve?, blanco, blanco, blanco, si acierto será rojo, nunca negro.
Las ficciones de noche siempre vivas, en un papel blanco, con la tinta que elijas, por otro lado realidades de papel,carney huesos que podemos acariciar con el deshielo. Hay que elegir bien a cual de ellas se acerca la cerilla, alguien dijo que todo lo que arde está vivo ¿que incendio nos pertenece?,

martes, 3 de enero de 2012

Vendaval de alfileres.


Es completamente absurdo que bajo las mantas un bulto de aire ocupe tu espacio exacto,
que sea tu voz la que lee conmigo en la cama ése libro que quisiera no terminar nunca porque siempre te nombra.
Que tengas en la punta de la lengua mis suspiros y tal vez no seas consciente de haberme robado el aliento, de haberme arrancado las palabras, las canciones, las películas, las fotos en sepia que guardaba en un álbum de lugares conocidos en sueños. Los arrojas al aire de la noche, desatando un vendaval de alfileres de hielo y te odio porque dueles, porque eres una casualidad entre un millón, eres ese hueco a mi lado en las fotos en sepia y no tienes derecho a decirme que existes con mis propios suspiros .No tienes derecho no, a invocarme con mis propias promesas si no vas a bautizarlas jamás con mi nombre.
Y todo es tan hermoso y tan absurdo como imposible es pensar que encontrases en el fondo del mar las llaves del castillo y que tal vez (un tal vez minúsculo y borroso), llevases ya tiempo esperándome dentro.

Susana Del Llano.