lunes, 6 de abril de 2009



Demonios y pesadillas http://www.youtube.com/watch?v=L6ViM8tKG1Q

DEMONIOS LUJURIOSOS Y DEMONIOS IRACUNDOS

Cuando los vientos soplan con suavidad por las arenas, portan el murmullo de la seducción con besos que son promesas de placer; pero cuando se avivan, no es posible aplacar sus aullidos de espectro asesino.Los vientos presagian la llegada de demonios, que son portados solos, en remolinos cónicos de polvo desde otros planos de la existencia.Los de ambas clases están movidos por una misma hambre y aspiran a nutrirse de las emociones del hombre; pero los primeros se alimentan de la sensación de excitación y del deseo de consumación carnal, mientras que el segundo engorda con el miedo.Los de segunda clase son los más peligrosos puesto que el miedo es la más fuerte de las dos sensaciones.
La amante de los vientos es bella a la vista. Llega en sueños, con los brazos blancos extendidos, con una sonrisa de dulzura de azahar y con ojos como pozos hondos en los que se refleja la luz de las estrellas.¿Qué hombre puede resistirse a sus encantos?.Ella induce la emisión nocturna del semen durante el sueño, alimentándose del olor y del calor de la simiente, llevándose una parte de su vitalidad para engendrar con ella en su vientre monstruos que se convertirán en sus sirvientes.Ella regresa noche tras noche en sueños a su amante, que recibe su abrazo, sin protestas, con la mente sosegada por el placer, hasta que le ha extaído todo lo que el puede dar y el corazón del hombre deja de latir.

El demonio aullador llega con violencia, se apodera de la mente del durmiente sacudiéndola con violencia, como un perro sacude a una rata, convirtiendo el sueño en pesadilla.
Tiene tantas formas como enemigos viven en la imaginación, pero no tarda en descubrir y adoptar la forma que m-as se teme.Su propósito es interrumpir el sueño tantas veces, que el hombre que es su presa, empiece a soñar estando despierto, entonces el demonio, es capaz de entrar y salir de su mente a voluntad y de apoderarse de cualquier cosa de valor que allí encuentre.La consecuencia habitual de las visitas nocturnas de este demonio es la locura y el suicidio. Sus tormentos sólo se pueden evitar con la muerte. Sólo está a salvo el que ha aprendido a abrazar sus miedos como un amante.

Necronomicón, El libro maldito de Alhazred.
Donald Tyson.Edit Edaf, Madrid, 2006.