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domingo, 29 de abril de 2012

Hambre de flores


Dos voces voraces hacen 
una misma voz conjurando.
Mordiscos al aire,
hambre de flores, hambre.







Los jardineros del papel:

Diego Álvarez (Horacio Oliveira).http://laultimavezqueterobeparis.blogspot.com.es/
y Susana Del Llano.

lunes, 19 de marzo de 2012

Perfil. Román fernández Crespo.


Si han definido las ideas como corazonadas, a la unión de dos ideas podríamos definirlas como un latido. Al menos eso es lo que me propuse al contemplar la litografía de Román Fernández Crespo y casi ser capaz de palpar las historias que los claroscuros dejaban flotando en el aire, como mariposas en blanco y negro.

Me las llevé a casa, junto con la nube de palabras que desataron, para intentar acompasar el latido .Un latido que así suena:



Perfil

En piedra firmaron

los trazos de tu silueta

pulsos de tinta, con las sombras.

Por eso, codicia y cerca

la oscuridad , tus claridades,

te ronda, te araña y se repliega

en las fronteras de tus contornos.

Aprovechando la penumbra

tu perfil asoma,

se habrá colado en el papel,

la textura de tu alma.

Se habrá colado,

y caprichosa juega

a encender y apagar luces.

Alumbra los misterios

de cada arañazo

un color o una ausencia,

matiz por cada surco,

susurra si te acercas,

cadencias en blanco y negro,

en negro y blanco ,si te alejas.


Susana Del Llano.


Todo un placer compartir con el Ejército de la letra impresa y los artistas de http://www.localizarte.es que nos dejaron dar voz a sus corazonadas y nos cedieron un cálido espacio para compartir latidos.Lucía Falcón ejerció de maestra de ceremonias de una anarquía artística acompasada que tuvo una grata acogida.

Repetiremos, seguro.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Inocencia.


Cuando surgió la idea de darle voz a las obras de Juan Falcón, ninguno habíamos visto aún los cuadros. Las dudas en la elección apenas hicieron acto de presencia porque fueron los cuadros los que como ocurre muchas veces con los libros, eligieron a su lector.
Aparecieron las dudas al tratar de explicar, de acercarse a la mirada de otro ,porque es inevitable sentirse invadiendo un espacio sagrado donde se entra casi a oscuras y de puntillas,confiando en encontrar el color preciso para vestir cada palabra.
El reto consiste en saber que nunca será el mismo para ninguna pupila, en intentar capturar el destello,el temblor interno, el fogonazo sensitivo que nos provoca la belleza , encerrándolos en un hechizo, para invocarlos como si fuera siempre la primera vez que abrimos los ojos.




Inocencia


Tras la retina, un punto ciego existe,
donde la luz agoniza, se extingue.
Su mirada compensa tal duelo
creando el ángulo de la inocencia;
sastre ciego que irá vistiendo
sus pestañas, todos los días,
con un traje Sthendal nuevo.



Susana Del Llano.