Una facción de nuestro ejército se traslada a Ribadeo para bombardear la noche del Sábado.¡ No tendremos piedad!
viernes, 28 de octubre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011

Circe ofreciendo la copa a Ulises.John William Waterhouse.
Circe:
Pero, ven, vuelve a meter la espada en la vaina, compartamos el mismo lecho, y ambos reunidos por el sueño y por el amor, confiemos el uno en el otro.
Canto x de la Odisea.
El antídoto de Circe.
No hace falta que confieses,
tampoco dirán estos labios
que saben de las marcas de los tuyos
en mi copa cuando me ausento.
Y tú, confiando en la inmunidad
que otorga haber probado peores venenos,
desconoces los hechizos blancos
contenidos en la absenta,
para dormir el acero con versos de Morfeo
y atar tus naves en los mares de mi reino.
Susana Del Llano.
miércoles, 19 de octubre de 2011

La cuarta pared desnuda.
Mi cuarto, en la casa paterna, daba a un patio de luces sombrío. Si la vecina de enfrente encendía la luz, podía ver todo lo que pasaba en el interior de su habitación, estaba tan cerca, que casi parecía una prolongación más de la casa al final de un pasillo de aire.
Como una obscena y recíproca intrusión de la intimidad en la que se imponía el uso de cortinas., reduciendo mi espacio a tres paredes y una ventana inútil, tapiada por telas.
En mi hogar, la luz entra a raudales y aún de noche, las cortinas siguen encogidas a los lados del ventanal, resignadas a no desplegarse.
Sería un sacrilegio tapar el cielo, no poder contar estrellas y murciélagos ni observar esa niebla densa que algunas noches cubre los jardines, disfrazándolo todo de película de terror, con esa música silenciosa de la quietud más inquietante.
Al otro lado de los jardines, tras una distancia que es un mundo, hay edificios, ocultos por la hojarasca, hasta que el otoño desnuda los árboles y la intimidad del vecindario exponiendo las ventanas de los más noctámbulos, aquellos que arañan las últimas horas y aún tienen la luz encendida.
Entre las ramas desnudas, se adivinan sombras, contornos de los que miran la noche, desvelando que no soy la única que disfruta del panorama.
En mi barrio, nadie usa cortinas y nadie mira dentro de las casas.
Susana Del Llano.
domingo, 16 de octubre de 2011
La contradicción está en el origen de todas las cosas.
Heráclito (el oscuro)
Los daímones.
En la definición de daímones encontramos contradicciones a cada paso que damos en el tiempo, la cultura y las creencias.
En los inicios de la religión griega comenzaron siendo identificados con el destino por ello el nombre griego daimon parece que comenzó teniendo el significado de "el que reparte"
El término se designa en segunda acepción a las almas «divinizadas» de antepasados humanos que desde su situación de perfección y bienaventuranza ejercen sobre el mundo de los hombres una función de protección.
Aparece también como un término análogo al teísmo con el que se designan a los dioses.
Más tarde, por ser recuerdo de dioses primitivos penetrados en Grecia desde los pueblos indoeuropeos, se consideraron divinidades de rango inferior. Eran representados como mitad bestias y mitad humanos, como una impura mezcla de sus creencias contaminadas con las foráneas. Son dioses que luchan a favor de la oscuridad y las tinieblas, y que desearían que la humanidad viviese en ese mundo y a los que se ofrecían oscuros sacrificios.
Racionalización del Daimon.
En Grecia se acabará produciendo una progresiva evolución del concepto del daimon primitivo. Tal evolución llevará a identificar tal daimon con el genio que cada persona, a nivel individual, parece poseer. En este contexto, uno puede hablar de mi daimon como sinónimo de mi caracter propio y distinto del de los demás. El Daimon comienza, por lo tanto, a identificarse con el genio que cada uno de nosotros lleva dentro
Los daímones y el arrebato creador.
Para Demócrito, el entusiasmo, el arrebato creador sería la manifestación del Daimon, el ser divino que habita en nosotros y que ha sido condenado a expiar en la tierra una falta cometida en el mundo de los dioses.
Los dioses, emiten un sagrado soplo que el alma sensible del poeta recibe quedando en un estado entusiástico. Se puede hablar entonces de la primera manifestación de la Teoría de la inspiración cuyos antecedentes se hallaban en Homero y Hesiodo en términos del más estricto materialismo.
Por medio del sagrado soplo se introducen átomos ígneos, bien a través de los poros o de la respiración, en el alma del poeta, que se inflama llevándole a un estado de agitación semejante a la locura, aumentando así su capacidad creadora.
Ángeles y demonios.
En el siglo VI la escuela neoplatónica cierra y la escuela de Alejandría pasa a manos cristianas.
La influencia del místico anónimo del siglo V, Dionisio Aeropagita, garantiza la asimilación del daimon al cristianismo, inspirándose en estos espíritus para crear la jerarquía celeste de los ángeles.
De lo ángeles como criaturas superiores a los hombres, celestiales pero subordinados de Dios, pasamos al ángel caído, el que se creyó igual a la divinidad, la figura con la que la Iglesia demonizó a los Daímones, sumiéndolos en la oscuridad de los seres maléficos, moradores de los infiernos, capaces de poseer el alma humana.
Este último paso no fue más que el modo en el que una religión monoteísta borra los vestigios de otros dioses, de otros intermediarios con la divinidad que cuestionarían al único intermediario posible en el cristianismo; la figura de Jesucristo.
Divinidades, protectores, intermediarios, maléficos…. El caracter es el daimon del hombre, y como tal, puede ser bueno o malo. señalaba Heráclito
Particularmente me quedo con esto y con la hermosa historia del arrebato creador que nos cuenta Demócrito. Me gusta imaginarme al poeta, incluso al de nuestros días, siendo tocado por el soplo divino, inflamado por átomos ígneos que se revuelven en el alma hasta encontrar un cauce.
Para hallar esta vía, es imprescindible acompañar inspiración con trabajo y constancia.
El resultado de la creación dependerá del carácter, ánimo, imaginación o experiencia del poeta y del ritmo de la respiración, que marcará los tiempos del pulso, cada vez que se toma la pluma.
Susana Del Llano.
Bibliografía y fuentes:
-Manual de la Teoría Literaria. La Antigüedad Grecolatina I.
Carmen Bobes, Gloria Baamonde, Magdalena Cueto, Emilio Frechilla, Inés Marfil.
Editorial Gredos. 1995
-Realidad Daimónica. Patrick Harper. Editorial Atalanta.. 2007.
-Wikipedia
-www.páginasobrefilosofia.com
Heráclito (el oscuro)
Los daímones.
En la definición de daímones encontramos contradicciones a cada paso que damos en el tiempo, la cultura y las creencias.
En los inicios de la religión griega comenzaron siendo identificados con el destino por ello el nombre griego daimon parece que comenzó teniendo el significado de "el que reparte"
El término se designa en segunda acepción a las almas «divinizadas» de antepasados humanos que desde su situación de perfección y bienaventuranza ejercen sobre el mundo de los hombres una función de protección.
Aparece también como un término análogo al teísmo con el que se designan a los dioses.
Más tarde, por ser recuerdo de dioses primitivos penetrados en Grecia desde los pueblos indoeuropeos, se consideraron divinidades de rango inferior. Eran representados como mitad bestias y mitad humanos, como una impura mezcla de sus creencias contaminadas con las foráneas. Son dioses que luchan a favor de la oscuridad y las tinieblas, y que desearían que la humanidad viviese en ese mundo y a los que se ofrecían oscuros sacrificios.
Racionalización del Daimon.
En Grecia se acabará produciendo una progresiva evolución del concepto del daimon primitivo. Tal evolución llevará a identificar tal daimon con el genio que cada persona, a nivel individual, parece poseer. En este contexto, uno puede hablar de mi daimon como sinónimo de mi caracter propio y distinto del de los demás. El Daimon comienza, por lo tanto, a identificarse con el genio que cada uno de nosotros lleva dentro
Los daímones y el arrebato creador.
Para Demócrito, el entusiasmo, el arrebato creador sería la manifestación del Daimon, el ser divino que habita en nosotros y que ha sido condenado a expiar en la tierra una falta cometida en el mundo de los dioses.
Los dioses, emiten un sagrado soplo que el alma sensible del poeta recibe quedando en un estado entusiástico. Se puede hablar entonces de la primera manifestación de la Teoría de la inspiración cuyos antecedentes se hallaban en Homero y Hesiodo en términos del más estricto materialismo.
Por medio del sagrado soplo se introducen átomos ígneos, bien a través de los poros o de la respiración, en el alma del poeta, que se inflama llevándole a un estado de agitación semejante a la locura, aumentando así su capacidad creadora.
Ángeles y demonios.
En el siglo VI la escuela neoplatónica cierra y la escuela de Alejandría pasa a manos cristianas.
La influencia del místico anónimo del siglo V, Dionisio Aeropagita, garantiza la asimilación del daimon al cristianismo, inspirándose en estos espíritus para crear la jerarquía celeste de los ángeles.
De lo ángeles como criaturas superiores a los hombres, celestiales pero subordinados de Dios, pasamos al ángel caído, el que se creyó igual a la divinidad, la figura con la que la Iglesia demonizó a los Daímones, sumiéndolos en la oscuridad de los seres maléficos, moradores de los infiernos, capaces de poseer el alma humana.
Este último paso no fue más que el modo en el que una religión monoteísta borra los vestigios de otros dioses, de otros intermediarios con la divinidad que cuestionarían al único intermediario posible en el cristianismo; la figura de Jesucristo.
Divinidades, protectores, intermediarios, maléficos…. El caracter es el daimon del hombre, y como tal, puede ser bueno o malo. señalaba Heráclito
Particularmente me quedo con esto y con la hermosa historia del arrebato creador que nos cuenta Demócrito. Me gusta imaginarme al poeta, incluso al de nuestros días, siendo tocado por el soplo divino, inflamado por átomos ígneos que se revuelven en el alma hasta encontrar un cauce.
Para hallar esta vía, es imprescindible acompañar inspiración con trabajo y constancia.
El resultado de la creación dependerá del carácter, ánimo, imaginación o experiencia del poeta y del ritmo de la respiración, que marcará los tiempos del pulso, cada vez que se toma la pluma.
Susana Del Llano.
Bibliografía y fuentes:
-Manual de la Teoría Literaria. La Antigüedad Grecolatina I.
Carmen Bobes, Gloria Baamonde, Magdalena Cueto, Emilio Frechilla, Inés Marfil.
Editorial Gredos. 1995
-Realidad Daimónica. Patrick Harper. Editorial Atalanta.. 2007.
-Wikipedia
-www.páginasobrefilosofia.com
viernes, 14 de octubre de 2011

Imaginación alquímica.
Las imágenes de la obra alquímica dejan de ser proyecciones conscientes y devienen una trama arquetípica representada entre el alquimista y su trabajo. Su relación es tanto de colaboración como de reciprocidad. Los procesos químicos; conjunción, mortificación, sublimación y hasta proyección., reflejan las transformaciones químicas del alquimista y viceversa. Es éste el estadio intermedio y daimónico en el que nos hemos adentrado cuando algún objeto natural, igual que las sustancias alquímicas, desvelan una vida vibrante y oculta.
La imaginación escudriña la vida interior de las cosas, recordándonos que "siempre hay más por experimentar y más en lo que experimentamos de lo que podemos deducir".
Realidad Daimónica. Patrick Harpur.
miércoles, 12 de octubre de 2011

The burning of Giordano Bruno. Leonora Carrington.
">Giordano Bruno, nacido Filippo Bruno (Nola, Nápoles, 1548 - Roma, 17 de febrero de 1600) fue un astrónomo, filósofo, religioso y poeta italiano
Vivió en diversos países protestantes donde escribió muchos trabajos en latín sobre cosmología, física, magia y el arte de la memoria (siendo uno de los grandes representantes de la tradición hermética). Llegó a demostrar, aunque por métodos falaces, que el Sol es más grande que la Tierra
Bruno construyó un puente entre Copérnico y Galileo, lo suficientemente sólido como para cambiar toda la concepción científica sobre el Cosmos
Estuvo en la cárcel durante ocho años mientras se disponía el juicio bajo el tribunal de Venecia, en el que se le adjudicaban cargos por blasfemia, herejía e inmoralidad; principalmente por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo. Se le declaró herético, impenitente, pertinaz y obstinado.
Fue expulsado de la Iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública.
siendo quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.
Poema de Giordano Bruno a sus verdugos
Decid, ¿cual es mi crimen?, ¿lo sospecháis siquiera?
y me acusáis sabiendo que nunca delinquí!
quemadme, que mañana, donde encendáis la hoguera,
levantará la historia una estatua para mí.
Yo sé que me condena vuestra demencia suma,
¿Por qué?...porque las luces busqué de la verdad,
no en vuestra falsa ciencia que el pensamiento abruma
con dogmas y con mitos robados a otra edad,
sino en el libro eterno del universo mundo,
que encierra entre sus folios de inmensa duración;
los gérmenes benditos de un porvenir fecundo,
basado en la justicia, fundado en la razón.
Y bien, ¿sabéis que el hombre, si busca en su conciencia,
la causa de las causas, el último por qué
ha de trocar muy pronto, la Biblia por la ciencia,
los templos por la escuela, la razón por la fe?.
Yo se que esto os asusta, como os asusta todo
todo lo grande, y quisierais poderme desmentir.
Más aún, vuestras conciencias, hundidas en el lodo
de un servilismo que hace de lástima gemir...
Aún allá, en el fondo, bien saben que la Idea,
es intangible, eterna, divina, inmaterial...
que no es ella el Dios y la religión vuestra
sino la que forma con sus cambios, la historia universal.
Que es ella la que saca la vida del osario
la que convierte al hombre, de polvo, en creador,
la que escribió con sangre la escena del calvario,
después de haber escrito con luz, la de Tabor.
Más sois siempre los mismos, los viejos fariseos,
los que oran y se postran donde los puedan ver,
fingiendo fe sois falsos llamando a Dios, ateos
¡chacales que un cadáver buscáis para roer!...
¿cual es vuestra doctrina? Tejido de patrañas,
vuestra ortodoxia, embuste; vuestro patriarca, un rey;
leyenda vuestra historia, fantástica y extraña.
Vuestra razón la fuerza; y el oro vuestra ley.
Tenéis todos los vicios que antaño los gentiles
tenéis las bacanales, su pérfida maldad;
como ellos sois farsantes, hipócritas y viles
queréis, como quisieron, matar a la verdad;
más...¡vano vuestro empeño!...s i en esto vence alguno;
soy yo porque la historia dirá en lo porvenir;
"respeto a los que mueren como muriera Bruno"
y en cambio vuestros nombres...¿quién los podrá decir?
¡Ah!...p refiero mil veces mi muerte a vuestra suerte;
morir como yo muero...no es una muerte ¡no!
morir así es la vida; vuestro vivir, la muerte
por eso habrá quien triunfe, y no es Roma ¡ soy yo!
decid a vuestro Papa, vuestro señor y dueño,
decidle que a la muerte me entrego como un sueño,
porque es la muerte un sueño, que nos conduce a Dios...
Más no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones
que al hombre da la vida y al par su maldición,
sino a ese Dios-Idea, que en mil evoluciones
da a la materia forma, y vida a la creación.
No al Dios de las batallas, sí al Dios del pensamiento,
al Dios de la conciencia, al Dios que vive en mí,
al Dios que anima el fuego, la luz, la tierra, el viento,
al Dios de las bondades, no al Dios de ira sin fin.
Decidle que diez años, con fiebre, con delirio,
con hambre, no pudieron mi voluntad quebrar,
que niegue Pedro al Maestro Jesús, que a mí ante el martirio,
de la verdad que sepa, no me haréis apostatar.
¡Más basta!...¡Yo os aguardo!, dad fin a vuestra obra,
¡cobardes! ¿Qué os detiene?...¿teméis al porvenir?
¡ah!...tembláis...es porque os falta la fe que a mi me sobra...
¡miradme, yo no tiemblo! ¡y soy yo quién va a morir!.
jueves, 6 de octubre de 2011

El mundo es gris para este recluso,
Pero yo, yo veo la vida en rojo.
Paul Verlaine.
“Alabado sea el fuego”
Ardes de pasiones
vives, con las manos abrasadas,
aullando a cada roce.
Transitas, el camino difícil
de los placeres que duelen,
voz sin manos, que pide
el auxilio de los Daímones.
Humano, concédeles divina o diabólica forma,
si aún queda vida, en tus venas azules,
no le tengas miedo al rojo.
De él, surgieron todos los colores.
Susana Del Llano.
lunes, 3 de octubre de 2011
La fábrica de Vinagre

La fábrica de vinagre.
Tres tomos de enseñanza moral.
Los pequeños macabros,
El Dios de los insectos,
El ala oeste.
Por Edward Gorey.
Editorial: Libros del Zorro Rojo Barcelona/Madrid. 2010
Edward Gorey publica en 1963 un tríptico memorable con el irónico título colectivo: La fábrica de vinagre: Tres tomos de Enseñanza moral.
Los pequeños Macabros, es un muestrario alfabético de finales prematuros, tiernamente macabro, sin ser grotesco, que sería lo fácil cuando uno mezcla la sordidez de la muerte con la ternura e inocencia de los niños.
El Dios de los insectos, es una historia de tentación, rapto y prácticas rituales
En el tercero, El ala oeste, el eje conductor es una casa habitada por objetos, detalles que no deja al azar y algunos inquietantes personajes,
En mi opinión, este tomo, es el que más nos cuenta sin necesidad de palabra alguna. Cada ilustración encierra una historia abierta para que sea el lector quien la escriba.
En sus dibujos Gorey deja una llave que abre nuestro archivo mental de historias de terror, de fotogramas de películas Como si al pasar rápido las páginas, sus personajes fuesen a cobrar vida, mirarnos directamente y moverse por las estancias de esa lóbrega mansión. Es capaz de trasladar al papel la sensación previa al sobresalto, acompañando cada trazo de una música siniestra que nos invade.
Esta edición del año 2010, corre a cargo de Libros Del Zorro Rojo , una atrevida editorial independiente de obras ilustradas que recupera con mimo el espíritu y el estilo original de aquella obra triple
En cualquier librería donde se halle expuesta, esta pequeña joya llama poderosamente la atención desde lejos, conduciendo nuestros pasos hasta ella., haciéndonos abrir cada tomo con el cuidado de quien se sabe contemplando a hurtadillas una obra de arte
Susana Del Llano.
Edward Gorey. Vida y obra de un artista tiernamente macabro.

Edward St John Gorey nace en Boston, en el año 1925.
Niño precoz, aprende a leer solo, a los tres años y medio, a los cinco lee Drácula, a los siete Frankenstein y a los ocho todas las novelas de Victor Hugo.
Declaraba su fascinación por la literatura victoriana y eduardiana y en general por todo el siglo XIX.
Al terminar la enseñanza secundaria asistió un semestre al Art Institute de Chicago.
Estudia Francés en Harvard donde comparte habitación con Frank O’hara, el cual llegaría a el poeta más celebre de la Escuela de New York.
Desde siempre, Gorey llamó la atención por sus excentricidades. Él y O’hara, dandis extravagantes del campus, decoraron la habitación con muebles blancos de jardín y usaron una lápida de un cementerio cercano como tablero de mesa.
A finales de los años cuarenta apoyados por algunos profesores de la facultad y con otros jóvenes como ellos formaron el Poets Theatrer Collage, donde unos escribían, otros actuaban y Gorey hacía los decorados
Trabaja en la editorial Doubleday como diseñador de portadas para la reedición de clásicos modernos.
Su primer obra The Unstrug Harp no encontró muchos lectores y siendo abandonado por varios editores, funda su propio sello: Fantod Press, para hacer ediciones artesanales de los libros que otros no estaban dispuestos a publicar.
Andreas Brown, gran admirador de Gorey, compra Gotham Book of Mart, legendaria librería neoyorquina para difundir su obra .
Gorey fue galardonado por su obra con diferentes premios de diseño e ilustración e incluso con un premio Tony por el vestuario de la obra de teatro Drácula, representada en Broadway.
Es autor de la secuencia animada que abre la serie de Televisión, Mystery!
Vivió en una casona de dos siglos, ahora convertida en museo, rodeado de libros, películas, gatos, objetos esféricos y títeres, que el mismo elaboraba para pequeños teatros de la zona.
Sin dejar nunca de escribir y dibujar, publica más de cien libros, dejando otros 70 sin ilustrar.
La influencia de la obra de Gorey se puede percibir en artistas contemporáneos como Tim Burton.
Nos pasamos la vida tratando de evitar la realidad de una u otra manera.
Yo siempre he tenido una fuerte sensación de irrealidad.
Siento que los demás existen de un modo que yo desconozco.
Parezco una persona real, pero en el fondo no lo soy en absoluto.
Soy un impostor.
Cuando explicamos algo, ese algo desaparece. Si algo tiene valor, lo ideal sería que fuera indescriptible
Edward Gorey.
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