jueves 16 de febrero de 2012

Mil quinientos interrogantes.



Para que me sientas respirando en cada uno de tus poros, fabriqué un pincel con las hebras más suaves que pude encontrar entre mis cabellos. Llevo años guardando gota a gota en un tintero palabras sin aristas, para deslizarlas como una canción sobre tu espalda.

Entonces no sabía para quién las guardaba, si es que hasta los actos más inútiles encuentran su porqué, aunque arrastren consigo otros mil quinientos interrogantes.

Voy a cubrirte de certezas, realidades con trazo firme vistiendo, si te dejas, cada una de tus costillas y pliegues, enmarcándote en plata el ombligo para no perderme y seguir girando en tus espirales.

Llevarás una hermosa historia en los hombros para cuando te sientas caer. Bastará para desplegarla un poco de fe y no mirar al suelo.

Susana Del Llano.

martes 14 de febrero de 2012



Asesinato.
(Dos voces de madrugada en el Riverside Drive)



¿Cómo fue?
-Una grieta en la mejilla.
¡Eso es todo!
Una uña que aprieta el tallo.
Un alfiler que bucea
hasta encontrar las raicillas del grito.
Y el mar deja de moverse.
-¿Cómo, cómo fue?
-Así.
-Déjame, ¿de esa manera?
-Sí.
El corazón salió sólo.
-¡Ay, ay de mí!.

Federico García Lorca.


lunes 13 de febrero de 2012

Amselm Kiefer.



Raíces y alas. Pero que las alas arraiguen
y las raíces vuelen.

Juan Ramón Jiménez.

martes 7 de febrero de 2012






Llegó la hora de:

El baile de las sombras.

Noche cerrada, un escalofrío de sudor helado se desliza por la espalda. Ningún rastro de pesadilla prendido entre las sábanas. Las pupilas de tu gato brillan con fiereza en la oscuridad, acostumbrando las tuyas lo descubres como una estatua egipcia mirando las sombras, mientras el escalofrío se repite alcanzando intensidad de espasmo.

Un bufido dispara todas tus señales de alerta, enciendes la luz y por el rabillo del ojo se te escapa un movimiento más rápido que un pestañeo, a él no y salta en pos de algo invisible como un león defendiendo su territorio.

Vuelve con la derrota en la mirada preguntándote con esa forma envidiable de lenguaje felino ¿por donde entró y como llegó hasta el salón sin hacer ruido aquello que tú no viste?.

La luz del día hace caricaturas de los terrores nocturnos. Por si acaso te prometes cambiar tus lecturas al filo del sueño.

Noche cerrada, un escalofrío de sudor helado se desliza por la espalda., una estatua egipcia a los pies de tu cama que bufa saltando hasta el escritorio, el bufido se transforma en un prolongado, estridente y aterrador, gemido.

La pantalla del ordenador se enciende y llega el sonido del teclado hasta el rincón entre pared y cama donde te has hecho un ovillo de temblores.

Cuando cesa el sonido sabes que no hay más alternativa que acercarte.

Manchando la pantalla un renglón reza: Noche cerrada, un escalofrío de sudor helado se desliza por la espalda….

Susana Del llano.





Empecé a teclear lo que quería fuese un relato de terror, debe ser que a la luz del día se hace difícil. Habrá que esperar a que oscurezca mientras se aprenden:

Lecciones felinas para humanos.


Un gato se adapta pero nunca se deja domesticar. Con ellos no se puede aplicar aquello que dicen ocurre con los perros, que acaban pareciéndose a los dueños.
Con un gato sucede al revés, el dueño, llamémoslo así por decirlo de alguna forma, es quién acaba por adoptar o acentuar comportamientos felinos.

De esto una se da cuenta al sorprenderse pegando saltitos para alcanzar un bordillo o al pasar desafiando el límite de los objetos, sólo por comprobar que basta una suave ondulación en el último momento, para esquivar el choque.
Observando a un gato se aprenden cosas como el movimiento del tiempo bala.






Como humanos que somos la mayor parte de los días, hay conductas gatunas que nos erizan la piel. Cuando un gato se queda observando el vacío, el humano se pregunta que es eso que mira y no eres capaz de ver, y por qué después, con esas pupilas dilatadas busca en las tuyas respuestas.
Porque los gatos hacen esas cosas constantemente, hablan con la mirada, piden permiso, leen tus límites, emociones, se anticipan a tus intenciones antes que una misma.
Cuando no quieren mirarte sabes que o bien están enfadados o que aceptan la culpa con elegancia.

Todo lo escriben sin borrones en las pupilas y te miran directamente, como deberíamos hacer todos, en lugar de caminar contando baldosas, siempre y cuando estas no sean de color amarillo.

Susana Del Llano.



domingo 5 de febrero de 2012

Delicatessen.



Una porción para saborear de un gran poema.


Permíteme la duda


Un día la tierra
o quizá fue una noche
franqueó las leyes
que rigen el universo
y tiró del freno de mano
de la gravitacion universal
preguntando a cada planeta
el por qué de este baile
el por qué no parar
e intercambiar las órbitas.

Una noche una nube
o quizá fue un día
franqueó las leyes
que rigen el clima
y tiró del freno de mano
de la física
preguntando a cada gota
el por qué siempre caer
el por qué no girar
e inundar la luna.

Y la vida. Sergio Sánchez Taboada.

sábado 4 de febrero de 2012

Noche de recital y canapés literarios.



Anoche pasamos una cálida y dulce velada en el Sol Y sombra, guarecidos del frío siberiano.
Metí un poco de nieve en uno de los poemas.





Un incendio bajo la nieve.


Estoy perdida sin ti desde que sé
que tus manos han de ser como versos,
llamas y alfileres de hielo a la par,
surcando la piel
conjugando verbos en la dermis.

Perdona la osadía si hierro la intuición,
hazme un favor, hazte el tonto, no lo desveles
me bastará saber que se puede
provocar un incendio bajo la nieve,
que duermo ,soñando ,rugiendo, latiendo
aletargada, no es,
no es sinónimo de congelada.

Si acierto… si acierto estoy perdida, perdido tú, conmigo
dile entonces a tus labios muy, muy bajito,
que me deben besos de fuego
y no pienso, repito, no pienso,
aunque me pierda y te pierdas, perdonárselos.

Susana Del Llano.

jueves 2 de febrero de 2012

Pronóstico del tiempo para el viernes.



Mañana va a nevar en Oviedo.
Dentro del Sol y sombra también habrá ventisca y copos suaves, para todos los gustos.
Se recomienda abandonar la pereza del sofá y las mantas por un rato, que no es lo mismo ver la nieve tras el cristal.Bastará con abrigarse bien, un lugar acogedor y buena compañía para disfrutar del invierno.

PD: tenemos preparada una dulce sorpresa para lxs que se aventuren a salir del reino del sofámantapeli y se pasen por el Sol y Sombra.