Para que me sientas respirando en cada uno de tus poros, fabriqué un pincel con las hebras más suaves que pude encontrar entre mis cabellos. Llevo años guardando gota a gota en un tintero palabras sin aristas, para deslizarlas como una canción sobre tu espalda.
Entonces no sabía para quién las guardaba, si es que hasta los actos más inútiles encuentran su porqué, aunque arrastren consigo otros mil quinientos interrogantes.
Voy a cubrirte de certezas, realidades con trazo firme vistiendo, si te dejas, cada una de tus costillas y pliegues, enmarcándote en plata el ombligo para no perderme y seguir girando en tus espirales.
Llevarás una hermosa historia en los hombros para cuando te sientas caer. Bastará para desplegarla un poco de fe y no mirar al suelo.
Susana Del Llano.



