
Nunca somos conscientes de empujar
la tierra cuando caminamos.
Criatura a merced de las fases de un satélite
con el peso exacto que desaloja en un fluido.
Recipiente de energía mecánica,
y movimientos reflejos.
¿Acaso alguien cuenta los pasos
los latidos, los silencios?.
Apenas nadie se detiene a contarlos,
hasta que llegan los terremotos
sacudiendo cimientos de hueso.
Si tiembla el suelo, aprovecha
el impulso para el salto.
Vamos, que las alas pueden de sobra
con el peso de tus zapatos.
¿No me crees?, hazme caso,
no hace falta que te ates los cordones
ponte de puntillas y abre los brazos.
¿Sabes que hay peces que pueden
galopar el aire,
desafiando escamas y leyes,
para dormir al raso, bajo las estrellas?.
¿cuál es tu excusa de vertebrado
para no intentarlo?
¿por qué coleccionas piedras
si en los bolsillos caben mejor
recuerdos para fabricar viento?
Susana Del Llano.

