ESPEJOS DE TINTA
Me había acostumbrado a vivir sin las palabras necesarias para alimentar este alma famélica. A presuponer que se escondían tras los gestos de cariño, ocultas, por si delataban alguna debilidad.Me resigné a buscarlas en poemas que leía a solas, pronunciándolas en voz alta para hacerlas mías y darme los nombres que tú nunca me diste.Buscaba también frases de aliento, por muy gastadas que estas sonaran, ya que tu voz poco las gastó conmigo.Querías hacerme tan fuerte como tú y la debilidad no podía siquiera mencionarse.
Solías decir que un hombre de hechos no necesita palabras para respaldarlos.
Una mujer de silencios necesita de palabras para llenarlos.
Tan importante es como los hechos, la palabra precisa en el preciso momento.
Si doy nombre a cada lágrima, si escribo para reflejarme en un espejo de tinta porque es la única forma de verme ¿cúanto más podía resistir sin alimento?.
Te quise tanto, tanto, que inventé un nuevo sistema para alimentarme de mis propias palabras, las que se quedaban atascadas en la garganta o en el corazón.
Poco a poco empezé a quedarme sin ellas y al no escribirlas, se rompió el espejo y me olvidé de cómo era.
Al despedirnos, me preguntaste que habías hecho para que dejara de querete.
Aquella tarde, se me quedaron palabras atascadas en la garganta, espejos que ahora intento reconstruir para verme con la perspectiva que nos da el tiempo.
Sé bien que la solidez de tus hechos será un referente en mi vida.
Ya he conocido en este tiempo a varios charlatanes de plaza que no te llegaban ni a la suela del zapato.Los años, por fortuna, no me permiten la ingenuidad de creer todo lo que me dicen, pero ¡que quieres!, sigo buscando el pack completo, ése que en una noche de rencor, me dijiste , pasaré toda la vida buscando, porque no existe.
Hoy creo, casi dispuesta a afirmar que lo que busco en realidad no es otra cosa que a mí reflejo en otro cuerpo, en otras promesas, en otros hechos capaces de mostrarme la imágen que perdí de mí misma, ésa que soy cuando no tengo que demostrar ni demostrarme nada.
S. Del Llano.
lunes, 26 de octubre de 2009
miércoles, 21 de octubre de 2009
Sin piedad empuñado y sacudido,
tu cuerpo gime, implora y desvaría
en el alto voltaje de agonía
por mis dedos y labios inducido.
¿A qué abismo de ti dulce y temido
tu carne se abalanza y se desvía?
¿Qué la desgarra, y colma, y desafía
y agita como un dios enloquecido?
Nada sino la carne sueña y piensa;
sólo hundido en su fiebre y en su peso
vive el sentido y la aventura inmensa
que llamamos espíritu, y por eso
no puede el ansia en la que te has urdido
rendirse a la Verdad sin un rugido.
Tomás Segovia.
Conmemorables. Sonetos Votivos
tu cuerpo gime, implora y desvaría
en el alto voltaje de agonía
por mis dedos y labios inducido.
¿A qué abismo de ti dulce y temido
tu carne se abalanza y se desvía?
¿Qué la desgarra, y colma, y desafía
y agita como un dios enloquecido?
Nada sino la carne sueña y piensa;
sólo hundido en su fiebre y en su peso
vive el sentido y la aventura inmensa
que llamamos espíritu, y por eso
no puede el ansia en la que te has urdido
rendirse a la Verdad sin un rugido.
Tomás Segovia.
Conmemorables. Sonetos Votivos
martes, 20 de octubre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
SHIDE DE LEANAN
En gaélico escoces: Shit Liannan. En el Folclore céltico irlandés, es un hada, con el cuerpo de una hermosa mujer. Es la musa de los poetas que ofrece inspiración al artista a cambio de fama y gloria. Este intercambio conduce a menudo a la locura y muerte prematura del artista.
Solamente se puede escapar de su embrujo encontrando a otro hombre que ocupe el lugar del embrujado. Si alguien consigue rechazarla, ella se convertirá en su esclava para siempre.
En la isla de Man se la representa como un vampiro que chupa la sangre de los hombres.
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