
He decidido guiarme por el olfato intuitivo, ése que se ancla en recuerdos que nunca existieron y de un modo que no puedo explicar, me pertenecen .El mismo que anuncia las tormentas a kilómetros por si alguna vez me entra un ataque de juicio y decido ponerme a cubierto. El que dice que la respuesta correcta es la primera que viene a la mente, la que tachas, incapaz de creer que pueda ser tan fácil, y lo es, somos nosotros los que entrenamos para hacer contorsionismo con las cosas más simples.
Por eso, esta tarde he decidido después de cerrar los ojos, seguir el rastro de madera y sándalo que desprendes. Estoy muy cerca, lo sé porque con la proximidad, los latidos esparcen las notas de tus puntos de calor, trayéndome el aroma de tu cuello, du riechst so gut, no te asustes si asoma un colmillo.
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