sábado, 24 de diciembre de 2011
Cuento de Invierno.
Toca con tu varita el copo y haz caer la nieve en la direccción que desees.
Cuento de invierno.
Vino galopando en mitad de la noche, fugitiva, lo supe, por el modo que tenía de sacudirse la capa como quién se sacude fantasmas.
Pidió asilo entre mis muros. la invité a entrar y preparé una sopa de letras mientras le hablaba de los poemas que flotan y se pescan con la cuchara, de criar palabras en el estómago para calentarse, ahora que llegan esas noches tan largas que pisan los talones del día, ganándole por goleada de sombras, que no de sueños.
Le hablé del invierno en estos reinos y del frío y ella se rió y me dijo; querida ¿sabes de donde vengo? del palacio de la Reina de las nieves, allí todo es hielo, no existe fuego capaz de calentar sopa alguna, ni letras que hablen de primavera.
A la mañana siguiente se había ido, quedaban en su lecho algunos copos que se alejaron flotando por la ventana.
A partir de entonces, ni siquiera hizo falta encender la chimenea.
Susana Del Llano.
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