martes, 9 de agosto de 2011

La Invasión de los Ultracuerpos.





Una de las películas que más me impactaron en la infancia fue “La Invasión de los Ultracuerpos”, gran remake de los años 70 de “La invasión de los ladrones de cuerpos” que provocó en mí, noches de incontables pesadillas y un profundo miedo a dormirme y despertar siendo un cuerpo invadido sin emoción alguna ni recuerdos. Pasé una temporada mirando de soslayo a mis padres, hermanos profesores y entorno cercano por si alguno de ellos mostraba rasgos sospechosos de deshumanización.

A día de hoy, pese a ser adulta, o intentarlo, confieso que a veces me viene a la mente esa aterradora escena final de la película y me siento entonces como uno de los últimos humanos tratando de pasar desapercibido entre esos autómatas de movimiento y gesto programado que invaden nuestras ciudades. Pongamos que al caminar por la calle un recuerdo agradable pinta en mi cara una sonrisa repentina, observo entonces el desconcierto en los rostros de mucha gente con la que me cruzo, escrutándome a punto de emitir ese chillido que delata al ser diferente o raro que sonríe sin motivo alguno .
Opto muchas veces por mirar al suelo o endurecer mis gestos para pasar desapercibida. Se trata de sobrevivir en sociedad y parecer ¿normal? al fin y al cabo.


Susana Del Llano.

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