martes, 3 de febrero de 2009
Su penetrante mordisco no sólo es anestesiante,sino que provoca un delirio erótico en su victima que roza todas las ensoñaciones y sensaciones de lo prohibido.
Jacobo Siruela. Prólogo de la Antología literaria;
El Vampiro
1 comentario:
Santiago Bertault
4 de febrero de 2009 a las 10:01
¿La letra es roja de color caperucita?
Saludos estimada vampiresa
Responder
Eliminar
Respuestas
Responder
Añadir comentario
Cargar más...
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¿La letra es roja de color caperucita?
ResponderEliminarSaludos estimada vampiresa