Siempre quisiste abrigar con escamas
la sangre caliente, que te quemaba el cuerpo.
Una a una las cosiste a mano,
lacerando tu piel desnuda.
Había que acostumbrarse al dolor,
a la manera espartana.
Hoy,contemplas en el espejo
el bonito vestido de serpiente
que vistes,cosido a tu carne,
sinsaber quién late debajo;
esa serpiente que se desliza mientras duerme
que se defiende atacando primero
que nunca se deja acariciar bajo las escamas.
Ese reptil que en el fondo sabe,
que el frío ,es el disfraz de los cobardes.
Susana Del Llano.
Hay muchos tipos de serpientes y algunas mudan de piel y otras no.
ResponderEliminarYo en mi caso creo que soy un culebra